domingo, 4 de noviembre de 2012

soy más de uno

Ya no sé si soy tres,
si soy dos,
una,
diez,
cero.

Ya no sé si soy o no soy,
dos almas habitando la misma piel,
piel que arde en el día de invierno,
en el día gris,
quema, quema en realidad.

Dos seres inhumanos,
tres almas peleando por ser,
ser alguien que ya dejaron de ser,
una partida en tres,
al igual que él,
tres.

Siempre fueron tres
y nadie quiso nunca saber cuántos vivieron.
No dos, ni uno.

martes, 16 de octubre de 2012

Habrá que descalzarnos esta vez para sentirnos al fin,
para llegar al inicio del círculo,
la vuelta sin fin,
finita dentro de mi.

Habrá que olvidar como caer,
para sentir de pies,
para sentir con el cuerpo y no con el dolor.

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sábado, 22 de septiembre de 2012

adictos de piel

Hace días que siento el dolor humano
(yo confieso ser humano)
La piel, y no de casualidad,
quema y se incendia,
pide a gritos de dolor la resurrección.

El vivir con la cabeza olvidada
ha traído en realidad nuevas vidas,
almas viejas caminantes,
juntas una vez más en busca de direcciones
(direcciones cambiantes sin rumbo real).

Ya no se puede andar con la cabeza puesta
(y si es que la tuviera, todavía no la puedo sentir).

Estar en el fondo del mar, 
a veces hace bien, a veces, no.




jueves, 16 de agosto de 2012

cuando yo no creía,

apareciste,
entre sábanas blancas,
casi inalcanzables como las nubes que veo partir.

Recuerdo los días en que las lágrimas caían,
en que eran los rostros los mojados
y no las urbes de la piel.

Tu sonrisa aparece,
tu voz ha decidido volver;
pero, esta vez, no se irá a ningún lugar.

lunes, 16 de julio de 2012

Tal vez hoy te vea bailando sobre la luna
cuando caiga sobre mi cama y sea mi pelo quien roce mi cuello,
suavemente,
tan suave como el sonido del mar que se pierde lentamente en mi vista.


viernes, 13 de julio de 2012

Introspectiva


El hizo siempre que yo pudiera volver al inicio de todo,
volver a escuchar...


Cuando yo cerraba los ojos
oía más, cada vez más.


Cuando hacía mis pies caminar sobre nueva arena,
me volvía a enamorar, suavemente a enamorar.


A veces rodaba sobre la arena esperando que una ola mojara mi piel
como si fuera la primera vez.


Y cuando caía por completo,
ellas me hacía recordar lo que significa libertad.


Entonces ahora cuando cierro mis ojos,
vuelvo al lugar de origen donde la nada se convierte en mi todo.

jueves, 28 de junio de 2012


Yo quiero ramas en el cuerpo,
hojas en la piel,
quiero verde en la mirada,
verde en el pensar.

Debo creer que el respirar anda en el aire,
que el viento toca nuestra tu piel,
nuestra dulce y frágil célula, 
unidas entre ellas, piel.

Quiero cerrar los ojos y sentir que caen,
una a una, 
lentamente sobre mis pies,
raíces que nacieron para quedarse allí.

Mi alma rozará el piso si se necesita,
pero quedará en cada esquina que pude respirar,
esperando aún que me vuelvas a regar.