miércoles, 18 de abril de 2012

De pronto estoy aquí sentada,
tal vez,
hechada,
la verdad, no importa el modo,
importa saber que estoy en una cama,
mirando el techo,
el blanco espacio que nada tiene,
pero todo dice.

Mis pies se elevan,
nada siento,
todo desde arriba lo puedo ver,
el cielo,
desde este lugar,
la Tierra siempre se sabe lucir.

Yo pienso si algún día,
sólo alguno,
entonces me llene de esa emoción,
de esa energía que no puedo explicar,
que no se debe contar,
de esa energía que cuando la veo llegar,
me empieza a contagiar.



domingo, 15 de abril de 2012


No voy a ningún lugar,
abro la puerta cada noche, cada día,
para sentir, como de costumbre,
tantos caminos que quieren entrar.

No voy a ningún lado esta vez,
debo estar donde tengo que estar,
tiempo de reconocer cuál es mi lugar.

Aunque todo parezca ser gris,
aunque el día más grande parezca el más rápido,
y cuando mi último respirar,
cuesta más que parpadear,
debo llegar esta vez a donde sé que puedo estar.



miércoles, 1 de febrero de 2012

presente,
















Ando en un estado poco inimaginable,
tan inimaginable que no lo puedo comprender,
un estado que me llena; pero, confunde.

Conosco a humanos, a seres que pasan entre mis ojos y me miran,
y los miro, y nos perdemos mutuamente,
yo entre ellos,
y ellos, conmigo.

Son almas que rondan por la vida, que nunca chocaron conmigo;
sin embargo, ha llegado el tiempo,
ha llegado el día perfecto,
y hoy, sin querer,
nos conocemos.

El mundo cambia para algunos,
según yo, para los especiales,
para los que en realidad,
ven el mundo no con ojos,
con tacto y oído.

La gente ya no me llama por igual,
ya no por el nombre que debo tener,
me llaman con la vista y una sonrisa que no puedo borrar.

Este es el mundo de hoy,
el mundo que me está tocando vivir,
o en realidad, diría yo,
la vida que el mundo me está dando.

Tal vez correré y gritaré,
me caeré y seguiré riendo de cada caída,
pero este es el día en que voy a aprender que me toca respirar.

viernes, 20 de enero de 2012



Tierras que debemos seguir,

Tal vez naciste de la Tierra, del lugar que ya nadie desea, del olvido y deshonra que se suele vivir.
Apareciste de la luz que aun dice que puedo respirar.
Eres del color del cielo, de la esperanza que me faltaba swntir.
Eres el aire del dia y el sol de noche.
Puedo sentir que quiero vivir como ellas, tan libres y en el cielo, alas de la vida, imparables e intocables.
Solo queda decir que es la noche quien llena las horas del vivir, de un mismo latir


21 de octubre, 2011

Sólo al cerrar los ojos, puedo,

puedo ver,

la realidad llega a mi como el cielo cuando cambia de color de la noche a la mañana,o la tarde a la noche.

Sólo puedo sentarme cuando oigo vacíos del silencio que decide llegar a casa.

Intento tocar el piso y sujetarme de ramas,

de ramas que me jalan y se enredan,

ellas conmigo, y yo, con ellas.

Todo se vuelven tan sutil, tan despacio

y, tan suave, que llego a olvidar cómo empezar a caminar,

prefiero, por instantes,

nunca dejar de oír el silencio de las calles que suena cada noche mientras la luna decide salir.

jueves, 5 de enero de 2012

Debo empezar a creer que, después de todo, la vida parece ser más normal.
Si cierro los ojos, veo tan solo, pura realidad,
si respiro lentamente, me puedo concentrar,
si mis manos se mueven, es porque tienen algo que contar.

Debo sentir que el verde se convierte,
en un todo o en la nada,
que la nada al ser tan blanca y pura, tiene mucho más para decir,
tanto más que de pronto, puede callar.

Debo permanecer callada, o tal vez gritar en cada batalla,
en cada momento que nuestras voces se mezclan, y como si nada,
ambas desaparecen.

Debo cerrar los ojos para ver pura realidad,
verdes cristales que roban luz de arriba,
que tan solo dan señales que aún queda mucho más por admirar.